La emoción como producto turístico

El turismo de emociones ha existido desde que el hombre comenzó a viajar, todos recordamos la emoción de Julio César al visitar el Templo de Hércules en Gades o la fuerte impresión que Florencia causó en Stendhal.

turismo emociones puesta de sol

Pero sólo en los últimos años el turismo de emociones o experiencial se ha convertido en una de las tendencias turísticas. Esto ha ocurrido porque las empresas del sector se han dado cuenta de que el turista ya no sólo busca consumir un producto, sino una experiencia que dé como resultado un recuerdo duradero y satisfactorio de lo vivido durante su viaje.

 

El desafío de emocionar al viajero

Las empresas complementan, cada vez más, sus productos tradicionales con otros que ofrezcan a sus clientes vivir una experiencia única, aunque otra alternativa es ofrecer el mismo producto de una manera diferente que despierte el interés del turista.

Es difícil precisar en qué consiste el turismo de emociones, pues un producto que resulte atractivo para un turista puede ser ignorado por otro. Entramos en terreno de lo subjetivo, pues es evidente que para provocar una emoción hay que tener en cuenta los gustos e intereses del consumidor.

 

¿Qué es el turismo de emociones?

El turismo de emociones no es un sector turístico más que convive con otros tipos de turismo, sino que es un valor añadido aplicable a cualquier otro de los sectores. La emoción puede surgir practicando cualquier tipo de turismo: cultural, gastronómico, enológico, activo, natural, de vértigo, incluso el de relax.

turismo de emociones relax

Por tanto, hay una gran variedad de productos que se pueden considerar turismo de emociones: practicar deportes acuáticos, submarinismo, asistir a una cena ambientada en otra época, degustar de un almuerzo o una cata de productos gourmet típicos del lugar que visitamos, resolver un crimen durante tu estancia en el hotel, realizar rutas teatralizadas guiados por un personaje histórico local y un largo etcétera.

 

Emocionarse en un entorno natural

El turismo de emociones surge del turismo experiencial, el cual se suele asociar con el turismo activo en la naturaleza: realizar senderismo en entornos de gran belleza y espectacularidad, practicar deportes de riesgo o simplemente disfrutar de diversas actividades en el entorno rural.

turismo activo experiencias naturaleza

El turismo experiencial ha servido para revitalizar algunos destinos de interior. Por lo tanto la emoción también la puede proporcionar la naturaleza.

 

¿Qué busca el turista de emociones?

El viajero que consume este tipo de actividades busca principalmente la autenticidad, es decir vivir una experiencia con la que entrar en contacto con la realidad del entorno al que ha viajado.

Pero también quiere consumir algo diferente, distinto, que sea nuevo y que no lo pueda disfrutar en otro lugar. En fin, descubrir algo que desconoce y que le genera placer.

turismo emociones felicidad puesta de sol

Pero si hay algo que busca el turista de emociones eso es la felicidad. La cual producirá en él un recuerdo satisfactorio que hará que la experiencia vivida perdure en el tiempo.

 

Un turista feliz es la mejor campaña de marketing

Si el turista tiene un recuerdo feliz de lo vivido en su viaje estará dispuesto a repetir la experiencia u otras ofertadas por la misma empresa y recomendará a sus amigos y conocidos que consuman dichos productos. La mejor manera de fidelizar al viajero en el turismo de emociones es a través de la satisfacción.

turismo emociones compartir

Para este tipo de turista es esencial la calidad. Suele ser un turista que se ha informado previamente a través de la red y demandará una experiencia que se ajuste a lo prometido. Si esta no cumple con las expectativas creadas le generará un recuerdo negativo y evitará repetirla y recomendarla a sus conocidos.

 

No hay que abusar, reinventarse es la clave

Las posibles labores de marketing son muy importantes, crear una buena imagen de marca puede atraer a mucho público. Pero también son peligrosas, un abuso en la oferta de este tipo de productos conduce a la sobredosis y a que el viajero lo identifique como algo comercial y común, perdiendo gran parte de su atractivo.

Todo hace pensar que este tipo de turismo seguirá siendo tendencia, pero es importante repensar y reinventar los productos que se ofrecen para mantener el interés de los viajeros. Abrirse a nuevos grupos de clientes como los millenial, propensos a buscar nuevas experiencias, puede ser clave en el futuro del turismo de emociones.

turismo emociones jóvenes millenial compartir

Resumen
Fecha de publicación
Nombre
El turismo de emociones: Convierte tu viaje en una experiencia
Valoración
51star1star1star1star1star