Descubriendo el colaboracionismo en nuestra aventura emprendedora. 

Desde que pusimos en marcha nuestra aventura emprendedora hace ya más de 4 años, comenzamos a escuchar hablar tímidamente de movimientos colaborativos y colaboracionismo, términos que hasta la fecha nos resultaban totalmente desconocidos pero que por nuestra forma de pensar y de entender la vida inmediatamente nos llamarnos la atención y nos pusimos a explorar en qué consistían.

aventura emprendedora   

Si buscas ambos términos en la RAE, nos encontramos que:

Colaborativo. Acción y efecto de colaborar

Colaboracionista. Persona que presta su colaboración a un régimen político que la mayoría de los ciudadanos considera antipatriótico. Nacido el término en Francia a raíz de aquellos que colaboraban con los invasores nazis. 

Las definiciones anteriores las consideramos muy pobres e incluso desfasadas con el significado actual que van teniendo estos términos y la filosofía de vida y de trabajo que conllevan. En este artículo nos gustaría mostrar nuestra particular manera de entender el movimiento colaborativo.

 

Individualismo. Triunfo del egoísmo. 

Antes de la tremenda crisis económica en la que nos sumergimos en el año 2008 vivíamos en una época de alegría, de crecimiento y consumismo pero que a la vez, y sin darnos cuenta de ello, incrementamos de manera exponencial nuestro individualismo y nuestro egoismo.

Empezamos a considerar que queríamos y necesitábamos de todo, empezamos a olvidar a nuestros vecinos y personas que nos rodean y en el ámbito empresarial el éxito corría exclusívamente de nuestra mano, ya que todas las demás empresas eran rivales y competidores que había que superar. 

Individualismo egoista

 

Colaboracionismo. Dar antes de recibir.

La llegada del tsunami de la crisis tambaleó todo aquello sobre lo que se había asentado nuestra forma de vida anteriormente. Desaparición de empresas, destrucción de miles de puestos de trabajo, reducción drástica del consumo y sustitución que aquella alegría por una gran melancolía y desmotivación generalizada ante la situación actual.

Las empresas a su vez se encuentran con enormes problemas de liquidez, impagos y por supuesto financianción y hay que buscar la manera de encontrar ese tablón al que agarrarse para sobrevivir, pues la ola de la crisis llegó para quedarse muchos años. 

crisis

En medio de todo este panorama surgen muchas reacciones, pero una de ellas consistió en que las personas volvieron a mirar a aquellos que les rodean, a interesarse por sus problemas, a entenderlos y a colaborar aportándoles su ayuda. En el mundo empresarial surge algo parecido, las empresas ya no tienen acceso a recursos financieros, ni por supuesto a subvenciones y otros tipos de ayuda, y a su vez tienen que realizar importantes esfuerzos para llegar a sus clientes y para conseguir vender.

En este contexto, son muchas las que empiezan a ver a las empresas que les rodean como posibles aliados, en vez de ver a los temibles enemigos que se les aparecían hasta entonces. Nos encontramos ante un momento de acercamiento empresarial, en ver de qué manera pueden colaborar conjuntamente para reinventarse, partiendo siempre de la premisa de dar antes de exigir nada a cambio. Es la filosofía de la siembra, de las semillas plantadas finalmente no todas germinan, pero aquellas que prosperan dan importantes frutos, que hacen que merezca la pena.

“Yo hago lo que usted no puede y usted hace lo que yo no puedo. Juntos podemos hacer grandes cosas” Madre Teresa de Calcuta.

 

Movimientos colaborativos en la práctica. 

A raíz de todos estos movimientos y las posibilidades que ofrecen hoy día las nuevas tecnologías surgen: 

El consumo colaborativo. Un cambio cultural basado en las relaciones entre iguales ( per to per) Hay múltiples ejemplos de éxito de consumo colaborativo, en el mundo de los viajes y el transporte destacan por ejemplo:

Couchsurfing. Una red de viajeros que te permiten dormir en el sofá de su casa o en la habitación de invitados, a cambio simplemente de conversación y una buena experiencia.

Airbnb. Una web donde se permite alquilar habitaciones libres o la casa en la que vives de forma ocasional. 

BlaBlaCar. Una red que pone en contacto a personas que van a realizar un viaje y dispone de plazas libres en su coche, para que puedan ser ocupadas por personas que les interesa ir al mismo destino. 

consumo-colaborativo-formas-de-consumo-consumismo-trueque-intercambio

En el mundo de la financiación han surgido figuras como:

Crowdfunding. Consiste en financiar un proyecto o un evento de manera colectiva, es decir, mediante la aportación de muchas personas. La mayoría de estas aportaciones suelen ser donaciones o a cambio de una pequeña recompensa, como ser los primeros en ver el prototipo o camisetas/chapas… del evento.

Business Angels. Son inversores particulares que en vez de invertir su capital en la banca o en los sistemas tradicionales, optan por apoyar proyectos emprendedores que requieren financiación, a cambio por supuesto de una participación en la sociedad, esperando que ésta prospere y puedan ver en unos años multiplicada su inversión inicial.

 Y parece que ésto no ha hecho más que empezar pues las posibilidades son muy amplias, y aunque parezcan muy modernas, por la incorporación de las nuevas tecnologías y de términos anglicanos, finalmente no es otra cosa que técnicas de trueque y de colaboración que se han venido realizando desde hace siglos. 

Nuestra experiencias colaboracionista. 

Desde nuestra pequeña experiencia podemos decir que gracias a este movimiento de colaboración y de apoyo hemos disfrutado de asesoramiento de expertos en la Cátedra de Emprendedores y hemos participado en los encuentros mensuales No More Suits, donde se presentan proyectos innovadores y entre los asistentes se les da consejos y opiniones. 

También hemos logrado acciones de marketing basada en la colaboración y el intercambio como nos ha ocurrido con algunos establecimientos hoteleros y hemos impartido charlas contándoles nuestra experiencia a los alumnos de la Universidad de Cádiz, y por supuesto hemos logrado crear nuevos productos como la ruta Cadizombi fruto de la colaboración con la empresa Animarte de animación del patrimonio. 

Parece que el movimiento colaborativo ha arrancado con fuerza y puede suponer uno de los principales cambios de nuestra sociedad y economía respecto al sistema que teníamos antes de la crisis.

¿Qué pensáis, ha llegado para quedarse o desaparecerá tan pronto como finalice la crisis?

“La fuerza reside en las diferencias, no en las similitudes” Stephen Covey