Las formas de hacer turismo han ido adaptándose gracias a las nuevas tecnologías.

Hoy en día podemos conocer una ciudad sin movernos del sofá gracias a la gran cantidad de webs, aplicaciones o redes sociales que existen y que nos facilitan la elección del destino. Hacer turismo se ha convertido en algo accesible y amigable para cualquier tipo de perfil y cada vez son más los usuarios que eligen compartir sus vacaciones en las redes sociales o, incluso, subirlas a su blog personal.

Mención aparte merecen las cámaras de acción. Estos dispositivos tienen pocos años de vida pero ya se han convertido en uno más de la familia de gadgets que cada persona usa en su día a día. Son pequeñas, compactas y muy útiles ya que se pueden agarrar a diversas partes del cuerpo como el pecho o la cabeza mediante sujeciones específicas. Además, aguantan los golpes (siempre que no sean muy fuertes) gracias a la carcasa de plástico que la cubre. Se pueden anclar a la bici, al casco, al skate, a la tabla de surf o mientras hacemos puenting o paracaidismo y el resultado es un vídeo de pocos minutos (incluso segundos) muy atractivo y que puede convertirse en viral, siendo un grandísimo reclamo dentro del marketing turístico de una ciudad.

Y esta es la parte más importante de estos nuevos dispositivos tecnológicos: la innovación que representan frente a lo tradicional. Han creado la necesidad de transmitir nuestras aventuras en todo momento y bajo cualquier circunstancia. Además, cada vez se ven más cámaras de acción en la playa, en la montaña o en los estadios de fútbol gracias a características como el gran ángulo de visión o lo compacto de su diseño.

De igual manera, elementos como el agarre extensible (o palo selfie) han ayudado a crear composiciones originales y espectaculares de diversas partes del mundo.

Pero no todo va a ser hacer el mono mientras disfrutamos de unas vacaciones; también pueden sujetarse mediante anclajes al salpicadero del coche o al manillar de la bici o moto para dar una vuelta por nuestra ciudad y, de esta forma, “vender” como destino turístico nuestro propio entorno (Cádiz por ejemplo).

Si te parece interesante y crees que podrías realizar este tipo de composiciones visuales, ¡ahí van unos consejitos!

  • Busca una localización digna de enseñar. Una pared de ladrillos, por mucha historia que tenga, no merece la pena.
  • Si vas a hablar en el vídeo de forma profesional (si perteneces a una empresa, colectivo o asociación y quieres mostrar algo en concreto) prepara un guión o unas palabras clave. Además, recuerda que el micrófono de estas cámaras tiene poco alcance, ¡acércate!
  • No seas un palo, ¡muévete!
  • Busca tu “línea editorial”. Es decir, si cuentas chistes y funciona, SIGUE.
  • Los vídeos deben ser cortos. Dependiendo de la red social a la que vayas a subirlos, lo serán más o menos.
  • A la hora de editar, no lo recargues. Es mejor pecar de minimalista que de hortera.
  • Prueba los filtros.
  • Si llueve, limpia de vez en cuando el objetivo, ¡no tengas miedo y súbelo!